martes, 19 de junio de 2012



NAVEGACION ELECTRONICA


Introducción.

Desde hace algunos años a la fecha el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA), ha estado impulsando un gran plan de desarrollo, el cual involucra todos sus procesos productivos.

El referido plan contempla, como es lógico, la producción de cartas náuticas. La tecnología creada a partir del uso de computadores ha permitido evolucionar desde los tableros de dibujo hacia las estaciones de trabajo computacionales, con una velocidad de desarrollo realmente abismante. Hace no más de doce años -por lo menos en Chile- los sistemas de información geográficos daban sus primeros y tímidos pasos en ciertas instituciones de elite en cuanto a medios de avanzada.


El vertiginoso avance de la tecnología, principalmente en lo relativo a la digitalización de todos los procesos, ha provocado que, en menos del tiempo planificado en una primera aproximación al tema, los servicios cartográficos han debido modernizarse, para así poner a disposición de sus usuarios los elementos más avanzados que son capaces de producir. En lo relativo a navegación en un puente de mando "el elemento estrella" que estos Servicios han debido desarrollar con mayor énfasis, es la Carta Náutica Electrónica (CNE).

La tendencia cada vez más rápida que se observa en el uso de computadores, ha acercado a los usuarios comunes y corrientes a términos que hasta hace poco tiempo eran propiedad casi exclusiva de técnicos. Es así como hoy en día no es raro que el marino utilice en su léxico términos como: cartas digitales, transferencia electrónica de datos cartográficos, cartas vectoriales, cartas ráster, sistemas de visualización de cartas electrónicas, etc., etc.


No obstante, la familiaridad que se ha logrado por parte de los usuarios con esta nueva tecnología, también se ha observado, cada vez con mayor frecuencia, el mal uso de términos o la tergiversación de otros, lo cual contiene en sí el riesgo de conducir hacia una disociación entre los usuarios y los técnicos, debido a las típicas malas interpretaciones, que muchas veces crean falsas expectativas.

El presente artículo pretende abrir una ventana para ayudar a todos los oficiales de marina, que cumplen funciones en los puentes de mando de nuestros buques, a clarificar los conceptos básicos asociados a la navegación electrónica. Ha sido elaborado tomando como fuente principal de investigación las publicaciones oficiales editadas por la Organización Hidrográfica Internacional (OHI) sobre la materia, adaptándolas a un lenguaje más sencillo y práctico, que haga más amistosa una tecnología que, lamentablemente, en nuestra Institución vemos aún como muy lejana. En la medida que los referidos conceptos sean claramente tratados y entendidos, tanto por los técnicos como por los usuarios -léase marinos-, estaremos contribuyendo de manera concreta a la difusión y uso de una tecnología diseñada para ser la herramienta más exacta y segura de apoyo al trabajo del navegante moderno.



Lo primero: derrumbar los mitos.

Antes de entrar a las definiciones netamente técnicas, se hace necesario aclarar ciertos aspectos de carácter general. Para ello, a continuación, pasaremos a analizar lo que podríamos con toda propiedad llamar "mitos" relacionados con el tema, con el fin de poner en evidencia sus errores o distorsiones.


- Primer mito:

La carta electrónica reemplaza a todos los equipos del puente.

Nada más alejado de la realidad. La carta electrónica es un elemento más de ayuda a la navegación, que se integra en un equipo
ad hoc para -junto con todo el resto de las señales generadas por los equipos tradicionales del puente de mando- ayudar al piloto a llevar su navegación. El radar, girocompás, corredera, anemómetro, GPS, en fin, todos los equipos de ayuda a la navegación, que

pueden ofrecer lectura de señal digital, se integran, junto a la carta electrónica al equipo visualizador que maneja el piloto dentro del puente para realizar su trabajo. Este conjunto de elementos conforma lo que se conoce como
"Carta Náutica Electrónica de Sistema" (CANESI, que corresponde a la castellanización del acrónimo inglés SENC, que significa System Electronic Navigational.

Segundo mito:

Teniendo un PC es posible navegar con una carta electrónica en el puente de mando, siempre que la tenga en formato digital.
Este es un concepto que ha generado la mayor cantidad de confusiones, no tan sólo de los usuarios, sino también al nivel de oficinas hidrográficas, dado que en muchas ocasiones se usa erróneamente el término digital como sinónimo de electrónica. Una carta de navegación puede ser digital, pero no necesariamente electrónica, en el más estricto sentido del concepto. Por ejemplo, a bordo de nuestros buques actualmente se están utilizando programas que permiten plotear la navegación, y que se apoyan en cartas digitalizadas a partir de cartas de papel. Dichas cartas son efectivamente digitales, pero distan mucho de poder desarrollar las enormes potencialidades de una carta electrónica, dado que representan sólo la cobertura espacial o visual de la carta en papel, previamente impresa. La CNE es más que eso, ya que tiene asociada una base de datos de publicaciones y otras fuentes, donde los objetos representados forman parte de la cobertura espacial de la misma. Más adelante desarrollaremos mejor el concepto de carta electrónica y sus distintas categorías.

Tercer mito:
Para navegar electrónicamente basta con cargar en el computador adecuado una carta electrónica, siempre que ella esté construida en el formato estandarizado a nivel internacional Tal vez este error también tenga su origen en la confusión que se ha producido entre los usuarios que han escuchado alguna vez el término ECDIS, consola que sirve para visualizar las cartas electrónicas. Como veremos más adelante es posible que, con un ECDIS y una carta electrónica construida en el formato correcto, el usuario pueda navegar, mas ello no lo es todo. La navegación electrónica integra equipos de tanta importancia como el GPS, radar, girocompás y otros. Para esto hay que convenir que no cualquier plataforma computacional sirve, pero es necesario comprender que, mucho más allá que un buen computador, el éxito del concepto radica en la posibilidad de integración que tienen los equipos que actualmente el marino debe manejar en forma separada.



- Cuarto mito:

La carta electrónica está hecha sólo para las grandes compañías navieras.
La carta electrónica fue la respuesta natural de las oficinas hidrográficas más desarrolladas a las cada vez más exigentes demandas de los usuarios, quienes se dieron cuenta que, en la medida que siguieran manejando sus buques por mares cada día más congestionados con paralela y compás, las posibilidades de incrementar los accidentes marítimos serían cada vez más altas. No obstante ello, el inevitable avance tecnológico ha puesto a disposición de un mayor número de personas, los medios para que la carta electrónica se transforme en un elemento de uso común.
Por otro lado, al existir distintos tipos de cartas electrónicas -cada una con atributos de diferentes grados, niveles y calidades- el mercado permite que cada marino elija. Si es un yatista, tal vez le bastará con una carta digital que le permita manejar la carta de papel en un PC; ahora si es un marino de guerra puede que requiera una carta electrónica aún más compleja que la utilizada por el barco
portacontenedores, y así, cada cual puede resolver su problema de manera distinta; lo importante es saber que la tecnología existe y está al alcance de todos.
Quinto mito: Si falla el poder entonces no hay más carta electrónica.
Claro, la fuente de energía al fallar pone en riesgo toda la navegación, pero del mismo modo sucede con el gobierno, el girocompás, etc., etc. Todo equipo tiene los respaldos adecuados para que el piloto no experimente problemas más allá de tener que pasar a utilizar los elementos de poder alternativos. Es más, si la nave se hunde, hoy en día para el piloto es posible seguir navegando electrónicamente, con su equipo visualizador de cartas electrónicas de emergencia portátil, alimentado por baterías.
Sexto mito: Con la carta electrónica se acabó el trabajo al piloto.

Para este mito hay una respuesta que puede expresar claramente cuan errada es esta creencia: "El computador es estúpido", ni más ni menos. El computador está y continuará estando al servicio del hombre, por lo que, para el caso de la navegación electrónica, este equipo no es más que un nuevo elemento de ayuda para el trabajo no tan sólo del piloto, sino de todo el personal relacionado de alguna manera con la navegación, desde la oficina hidrográfica hasta el propio armador. La planificación de la navegación y la manera de llevar la derrota son tareas muy propias del piloto. En la práctica su trabajo no desarrollará en una mesa de cartas, sino que sobre el teclado de un computador, pero en esencia el arte de navegar seguirá siendo terreno exclusivo del señor piloto.



Los componentes de la navegación electrónica.


Para acercar los conceptos técnicos al entorno del usuario, sin que ello nos conduzca abruptamente a complicar el léxico, comenzaremos por decir que: la navegación electrónica fue creada para dar solución a los problemas del piloto, es decir, permitir que éste navegue en forma continua, exacta y con permanente disponibilidad de la información más actual vigente. Para que esto sea efectivamente así hay varios componentes, sin los cuales, como sistema, no funciona; o si lo hace será con sus capacidades disminuidas. A continuación, pasaremos a explicar cada uno de ellos:



"Carta Náutica Electrónica (CNE)".

Es el componente base, el combustible que pone en marcha el sistema. La Organización Marítima Internacional (OMI) reconoce como tal a la base de datos, estandarizada tanto en contenido como en estructura y formato, que es editada para ser usada con un SIVCE, por una oficina hidrográfica oficial de gobierno. La CNE contiene toda la información necesaria para la seguridad a la navegación, pudiendo contener también información adicional que pueda ser considerada como necesaria para una navegación segura (por ejemplo: información complementaria del derrotero del área, de la lista de faros, etc.). También la CNE puede contener además información dinámica como vientos, mareas y corrientes, que el SIVCE debe ser capaz de desplegar. Un dato importante a tener en consideración es que la data contenida en una CNE es inalterable, razón por la cual el sistema visualizador (SIVCE) toma dichos datos y, a partir de ellos, genera lo que se ha llamado la Carta Náutica Electrónica de Sistema (CANESI). Lo anterior se cumple incluso cuando es necesario actualizar la carta por el Boletín de Noticias a los Navegantes.


"Sistema de Información y Visualización de la Carta Náutica Electrónica (SIVCE)".

En inglés, Electronic Chart Display and Information System (ECDIS). La Convención SOLAS de 1974 definió lo que hoy en día se conoce como carta náutica actualizada. Este es un sistema de información de navegación que permite cumplir con la regulación SOLAS de llevar en el puente de mando un juego completo de cartas actualizadas para la navegación. En la práctica es un computador, con los adecuados arreglos de respaldo, que despliega la información seleccionada desde una base de datos interna generada por el mismo equipo, integrando los datos de la carta con las demás señales que provienen de los distintos equipos y sensores de ayuda a la navegación, para asistir al marino en la planificación y monitoreo de sus rutas. Adicionalmente, puede desplegar información relacionada con navegación, siempre que ello sea requerido.
La información de la carta puede complementarse con la imagen del radar, hecho que enriquece enormemente las capacidades del equipo y, por ende, mejora la seguridad, en especial ante situaciones adversas, como es, por ejemplo, la navegación con baja visibilidad. Finalmente, es preciso aclarar que, tanto la OHI como la OMI, han reconocido el legítimo requerimiento de cierto tipo de usuarios (generalmente, navegantes de embarcaciones pequeñas como yates o lanchas de recreo) para utilizar la información cartográfica digital en los llamados "Sistemas de Cartas Electrónicas (SCE)", a los cuales no les son aplicables las normas y aptitudes que sí se les exigen a los SIVCE, puesto que las cartas que aquellos equipos despliegan no son equivalentes legales a las cartas de papel.

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